LA UNION analiza la delicada situación de la hostelería frente a la “Ley Antitabaco”.





LA UNION calificó como “situación límite” la de la hostelería y del sector turístico en general de Cantabria, por lo que insta tanto a los Ayuntamiento que “abandonen su afán recaudatorio, y se adapten a la nueva realidad social y empresarial por la que atraviesa el sector”.


Según la formación política de regeneración “los Ayuntamientos han de ser especialmente comprensivos con las medidas desesperadas de los hosteleros de colocar en las puertas de sus establecimientos barriles, banquetas, y demás para paliar los efectos de la ley antitabaco”.

La Secretaria General de la formación política, Pilar de la Hera, lamentó que “ante actuaciones desesperadas del hostelero, vengan algunos Ayuntamientos con su afán recaudador a imponer multas por ocupación de la vía pública sin licencia”.

“Los Ayuntamientos deben adaptar sus Ordenanzas a la nueva realidad, y deben comprender que multar sin modificar previamente sus normas y adaptarlas a los efectos de la ley antitabaco, no es más que aprovecharse de la situación”.

La formación política indicó que “es chocante la ausencia de previsión municipal de los efectos de la Ley Antitabaco” en esta materia, y sobre todo “la falta de sensibilidad con un sector que es determinante dentro de nuestra estructura productiva”.

“La hostelería de Cantabria está muy mal, sufriendo una crisis no vista hasta ahora, porque a la general se une la aplicación de la Ley Antitabaco”, por lo que, añadió “lo mínimo que pueden esperar de sus Ayuntamientos es comprensión, y sin embargo reciben multas”.

Para LA UNION  es evidente que “los hosteleros actúan para paliar la fuga de clientes, y eso debe ser así entendido“.

Se debe distinguir bien lo que todo el mundo distingue, una terraza tradicional de una pequeña comodidad que el hostelero da para retener clientela.

Estas modificaciones de las Ordenanzas municipales, prosiguió Pilar de la Hera  “han de fijar una reducida extensión en las fachadas y puertas de los establecimientos, exentas de tasa ni tributo alguno, como muestra de apoyo a un sector castigado por la crisis y por la entrada en vigor de una nueva Ley que les produce pérdida de facturación”.

“No se puede equiparar una terraza tradicional con una medida discreta y desesperada del profesional de la hostelería”, y finalizan en LA UNION (LU) recordando que “es misión de los Ayuntamientos favorecer la actividad económica en su municipio, comprender a sus ciudadanos, y no andar obsesionado por las multas”.

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